Lección 4 de 8

Ideas de producto sin límite

Convertir un buen hallazgo en un flujo continuo, a través de la marca, la categoría y los productos que se venden junto a él.

El vídeo está en inglés.

Las páginas de liquidación se agotan. Esta lección cubre cinco formas de generar candidatos cuando se acaban las fuentes evidentes, incluida la técnica que suele llamarse leaf sourcing o branch sourcing.

Las cinco funcionan en la dirección contraria a la búsqueda manual: en lugar de partir de un minorista y preguntar si Amazon lo vende más caro, partes de Amazon con algo que se vende bien y buscas dónde comprarlo más barato.

Configura primero el gráfico emergente de Keepa

Antes de nada, activa un ajuste de Keepa. Hace que todas las técnicas de abajo vayan varias veces más rápido.

  1. Haz clic derecho en la extensión de Keepa y abre Opciones.
  2. Busca Mostrar gráficos de precio al pasar el ratón sobre imágenes en Amazon y ponlo en sí.

Ahora, al pasar el ratón sobre cualquier imagen de producto en Amazon, aparece su gráfico de precio y ranking sin abrir la página. Puedes recorrer una página entera de resultados y descartar la mayoría en segundos, en lugar de abrir veinte pestañas.

1. Mira por tu casa

Amazon vende de todo, desde pomos de puerta hasta taladros y productos de bebé. Cualquier cosa que tengas es una categoría que alguien compra.

El valor aquí no es el artículo concreto; es que ya sabes algo de él. Sabes qué marcas son buenas, qué precio es normal y cuáles son las alternativas. Ese conocimiento es realmente útil y la mayoría de los vendedores no lo aprovecha nunca.

2. Baja por las listas de más vendidos

Amazon publica listas de más vendidos por categoría. Abre una y después desciende por las subcategorías: Belleza, luego Cuidado de la piel, luego Ojos. Esta es la técnica de leaf sourcing, y la dirección importa.

Las listas de nivel superior las rebusca todo el mundo. Las categorías hoja estrechas, varios niveles más abajo, son donde los productos se venden de forma sostenida y hay poca gente mirando. Sigue bajando hasta que las categorías sean muy específicas.

Pasa el ratón para ver el gráfico, y busca: Amazon fuera del anuncio, un ranking de ventas constante y un precio lo bastante alto como para merecer el trabajo.

Sobre ese último punto, la lección da un umbral personal que merece copiar: salta los artículos baratos. Un producto de 10 libras se descarta y 15 se trata como suelo. La razón es que las tarifas y la manipulación no se encogen con el precio, así que el mismo trabajo produce un retorno mucho menor en un artículo barato. Fija un mínimo y respétalo.

3. Busca por marca

Si un producto funciona, merece la pena explorar su marca. Haz clic en el enlace de la marca en el anuncio, o busca el nombre de la marca en Amazon, y recorre la gama con el gráfico emergente.

Funciona porque las marcas las distribuyen los mismos minoristas. Cuando encuentras una tienda que rebaja un producto de una marca, muy a menudo rebaja otros.

4. Mira qué venden otros vendedores pequeños

Esta es la técnica más productiva de la lección y la menos evidente.

  1. Abre un producto con varias ofertas y entra en la lista completa de vendedores.
  2. Busca vendedores FBA con pocas valoraciones. La guía es saltarse a cualquiera por encima de unas 1.000 o 2.000 valoraciones y mirar a los que están por debajo.
  3. Haz clic en el nombre del vendedor y abre su escaparate para ver todo lo que vende.

La lógica: un vendedor grande probablemente sea una marca o un distribuidor, y su catálogo no te dice nada sobre lo que puedes hacer. Un vendedor FBA pequeño casi con seguridad hace arbitraje, igual que tú. Su escaparate es una lista de productos que alguien ya ha comprobado que se pueden comprar baratos en algún sitio y vender con beneficio en Amazon.

Sigues teniendo que encontrar la fuente tú, pero la parte más difícil, decidir qué merece la pena buscar, ya está hecha.

5. Productos relacionados y comprados juntos

Desde cualquier página de producto, mira lo que Amazon muestra al lado. Esto es branch sourcing en la otra dirección, y produce candidatos que nunca se te habría ocurrido buscar.

Después encuentra dónde comprarlo

Una vez que has encontrado un producto en Amazon, necesitas una fuente más barata. Copia el título, búscalo en Google y usa la pestaña de Shopping para comparar minoristas.

Un consejo aquí vale más que el resto de la lección: pasa de la primera página de resultados. Todo el mundo mira la primera página, así que todo el mundo encuentra los mismos minoristas y compite entre sí por las mismas operaciones. Las páginas dos, tres y cuatro contienen tiendas pequeñas que ningún software cubre y que ningún otro vendedor ha comprobado. Esas son las fuentes que merece la pena encontrar, porque un minorista que nadie más usa sigue siendo rentable.

Un ejemplo honesto

La lección sigue un candidato hasta el final y lo rechaza, que es la parte útil. Un producto con un ranking de ventas de unos 5.000 en Juguetes, no vendido por Amazon, se encuentra en Google Shopping a 12 libras y en eBay a 12. Al meter los números reales da un beneficio de 1,53 libras y un retorno del 12 por ciento.

Se descarta. El ranking era excelente, Amazon estaba ausente, y el margen seguía siendo demasiado fino. Es una buena ilustración de que la mayoría de los candidatos falla en el último paso, y de que encontrar una idea no es lo mismo que encontrar una operación.

El coste de este método

Es lento. Recorrer escaparates y páginas de resultados produce hallazgos buenos y poco comunes y consume horas.

Lo que lo convierte en la tarea ideal para delegar. Es repetitiva, sigue reglas claras y no necesita más criterio que el que tú fijes. El módulo de Escalar cubre cómo pasársela a un asistente, y esta es la lección que hay que darle.