Lección 2 de 4

Qué delegar

Qué tareas ceder primero y cuáles conservar, con una hoja de cálculo para trabajarlo.

El vídeo está en inglés.

Antes de contratar a nadie necesitas saber para qué lo contratas. Esta lección da un método para decidirlo, en lugar de adivinar o entregar lo que resulte molesto esa semana.

La lista de tareas típica

La mayoría de los vendedores de Amazon hace alguna versión de esto:

  • Encontrar mercancía, online y en tiendas
  • Comprarla
  • Recibir, comprobar, preparar y etiquetar la mercancía
  • Crear envíos y mandarlos a Amazon
  • Publicar y fijar precios
  • Gestionar la cuenta: mensajes, valoraciones, salud de la cuenta
  • Perseguir devoluciones y compensaciones
  • Encontrar y contactar con mayoristas
  • Contabilidad
  • Aprender: estar al día de lo que cambia en Amazon

Cada una de ellas tiene que hacerla alguien. La pregunta es solo si ese alguien eres tú.

Hazlo todo tú primero

La instrucción es explícita y merece tomársela en serio: haz todo tú mismo al principio.

No porque forme el carácter, sino porque no puedes dar indicaciones sobre un trabajo que nunca has hecho. No sabrás escribir instrucciones utilizables, ni juzgar el resultado, ni distinguir entre un asistente que está siendo minucioso y uno que no.

El método de las dos columnas

Este es el ejercicio. Lleva veinte minutos y produce una respuesta concreta.

  1. Enumera todas las actividades que haces para el negocio. Todas, incluidas las pequeñas. Vale con papel.
  2. Marca las tareas que odias.
  3. Marca las tareas que podría hacer otra persona.
  4. Las tareas con las dos marcas son las que externalizas primero.

Por qué "odiar" es un criterio sensato

Suena a capricho y no lo es. Una tarea que no te gusta no ocupa solo la hora que ocupa. La pospones, la abordas con menos energía, y ocupa atención mientras no la estás haciendo. El coste real es bastante mayor que el tiempo del reloj, lo que convierte a esas tareas en aquellas donde delegar compra más.

También es la razón honesta por la que la delegación funciona o falla. Una tarea que en secreto disfrutas te la volverás a llevar en un mes, por sensata que fuera la delegación.

Qué no externalizar

Se dan dos ejemplos, y el principio detrás se extiende más allá.

  • Aprender y estrategia. Investigar métodos nuevos, decidir qué dirección toma el negocio. Externalizar esto es externalizar tu propio criterio, y no podrás evaluar lo que te devuelvan.
  • Estar al día. Seguir lo que cambia en Amazon, en las comunidades de vendedores y en las normas. Así es como detectas un cambio de política o una oportunidad, y solo funciona si quien lo hace es quien toma las decisiones.

El principio más amplio: quédate las tareas donde el producto es el criterio, y delega las tareas donde el producto es la salida. Decidir cuáles deben ser tus criterios de compra es criterio. Aplicar esos criterios a doscientos productos es salida.

Añade a la lista de lo que te quedas cualquier cosa con riesgo financiero o de cuenta: las decisiones finales de compra al principio, y el acceso a la cuenta, hasta que conozcas bien a la persona.

Empieza la lista ya

Aunque todavía no puedas permitirte contratar a nadie, empieza la lista hoy. Por dos razones.

Primera, crece. No recordarás todo lo que haces de una sentada; irás añadiendo durante semanas según surjan tareas.

Segunda, y más útil: escribir una tarea es la mayor parte del trabajo de documentarla. Cuando por fin puedas contratar, la diferencia entre un arranque rápido y uno doloroso es si existen instrucciones escritas. Una lista que lleva meses acumulándose está a medio camino de ser ese documento.

Una hoja de cálculo va bien porque te da las dos columnas de forma natural. La siguiente lección cubre dónde encontrar a la persona a la que entregárselas.